Pero es eso. Este revoltijo, esta laringe estrujada, cerrada, negada a dejar pasar más que un hilo de aire, es eso. Es extrañarte.
Quiero puntualizar, quiero explicar más el echarte de menos, perderme en las especificaciones para dejar(me) en claro que lo que me invade es imposible de definir, pero no tengo tiempo; ya tengo que fichar.
A eso se reduce mi vida.
Por eso también te extraño.