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domingo, 19 de abril de 2026

Es eso

No quiero dialectizar el querer verte. Si lo hago se abre una compuerta de angustias que tengo que acotar para poder laburar en paz.

Pero es eso. Este revoltijo, esta laringe estrujada, cerrada, negada a dejar pasar más que un hilo de aire, es eso. Es extrañarte.

Quiero puntualizar, quiero explicar más el echarte de menos, perderme en las especificaciones para dejar(me) en claro que lo que me invade es imposible de definir, pero no tengo tiempo; ya tengo que fichar.

A eso se reduce mi vida.

Por eso también te extraño.

martes, 23 de diciembre de 2025

My fake plastic love

If I could be
Who you wanted
If I could be
Who you wanted 
All the time
All the time

     Cómo me gustaría ser lo que querés. Renunciaría a lo que me hace porque me hicieras. Me correría hacia el costado así pasas por donde estoy, te dejo mi silla para que no toques el suelo. 
     
      Me gustaría que lo que me configura no me hubiera alejado tanto de tu maquinaria, me gustaría que en algún momento me satisficiera un poco lo que sea que me haga más común y gustable, en vez de este envés bohemio encamisado y disonante que soy y que no te hace elegirme, desearme, interesarte.

     No tengo cruceros, no tengo lancha, no tengo bote, no tengo contacto con el río, ni el lago, ni el mar, ni el caribe. No tengo contacto con la ostentación, me quiero ir del kitsch, echo a patadas a mis fantasmas cada vez que puedo. No disfruto de lo simple, más bien disfruto de la complejidad que lo sostiene, entonces me vuelvo más intrincado que lo que pueda ser un snob. Soy dificilísimo, y no te gusto.

     No puedo gustarte.



     - Siempre que idealizás es para suplir una ausencia de ella, algo que no te gusta. Pero no te animás a decirlo, no te animás a romper ese amor, ese hechizo, a decirle que al final no vale tanto la pena: no te animás a decirle que no te gusta tanto. Entonces te ponés en falta para no insultarla , para no rebajar a tamaña mujer que todos ven como un minón y vos tenés el atrevimiento de que no te guste.

     Que ella aparezca ya no tiene el valor de un amor sino de un miramiento, de una validación, de ver si esta vez te tira onda así existís, así decís que podés gustarle a una chica con foto de perfil en un yate. No te gusta tanto. Simplemente significa mucho, pero no significa cosas parecidas al amor




Igual me la re cojería.

jueves, 1 de mayo de 2025

No estás

        ¿Cómo hago para llorar? Tengo una mujer atravesada en mi garganta, que no es una mujer sino mi novia, que no es mi novia sino alguien a quien pertenezco y que no me tiene. No hay canción que alcance, todas tienen ocupado su cupo de llanto, tienen a su identificación marcada con el sello de la tristeza curada, y ahora el arte me deja solo con este dolor que no conozco. 

Necesito que estés acá para llorar, para llorar con vos, pero justamente quiero llorar porque no estás. Nunca estás. No te puedo pedir nada, no te puedo ofrecer nada, no necesitás nada de mi, no me das nada. ¿Cuánto tiempo pasará hasta que te moleste la obligación de ser novios? ¿Cuánta tolerancia te va a rebalsar para que ya no quieras salir de tu rutina para visitarme en mi asilo? ¿Qué va a ser lo que tapie la única ventana que te queda para verme? Porque entraste muchas cosas nuevas a tu casa y tu casa no puede crecer, el espacio es el mismo, y a las cosas nuevas las necesitás. Y un día voy a ir a visitarte y voy a encontrar mi ropa en el marco de la ventana porque no me vas a tirar a la calle pero te urge tener más lugar en el ropero. 

Te vi hacer tu camino, fuimos dos pavimentando tu calle, ese lugar al que odiabas llegar. ¿Te acordás de que no tenías ni un espejo en tu casa porque odiabas verte? Yo estaba ahí. Y estuve cuando te animaste a tener uno. Y me puse feliz por verte así. Te quisiste hacer un tatuaje que llegaba hasta tu mano, sabías que iba a quedar bien pero no sabías si el mundo te iba a cerrar la puerta, y me aseguré de que sepas que pase lo que pase al menos yo iba a estar ahí. Y te encantó el resultado. Y me puse feliz por verte así. Quisiste arrancar la carrera que querías estudiar, darte otra oportunidad de encontrarte, pero no sabías si te iba a dar el tiempo para todo, y me aseguré de que puedas contar conmigo. Y ahora amás ese espacio nuevo, amás lo que estudias, y estoy recontra feliz por vos. 

Ahora estás radiante, hermosísima, completamente feliz, y sin mí en ningún lado. ¿Y qué iba a hacer yo? ¿Ponerme como protagonista de algo en tu vida para asegurarme de que no me desplaces? ¿Pedirte que me hagas una gruta en la vereda para que me reces todos los días? Quise hacer cosas por mí porque hay vida más allá de vos, es cierto, y ahora hago deporte, tengo amigos de nuevo, escribo, hago música, pero seguís sin aparecer. Yo soy más feliz, pero sigo sin vos. Creí que así no iba a pensar tanto en vos, pero confundí el problema. El problema no es pensar mucho en vos, el problema es que ya no estás. Y encima no puedo llorar.

Ya no tengo lugar en tu vida, ¿y ahora qué mierda hago?

jueves, 16 de enero de 2025

Defensa de la admiración

            Te miro tanto porque sos hermosa. Porque si fueras un cuadro te miraría una hora entera por día, pero resulta que tenés subjetividad y no sería agradable que mientras seas una persona otro sujeto te estaquee con sus ojos.

            Me despojaría de mi humanidad para poder mirarte ininterrumpidamente sin matar tu naturalidad. Sos hermosísima, y me libro de mi persona, de mis capacidades o posibilidades de hacer algo más con eso.

            Me encantás, nada más y nada menos. Así que ojalá, a partir de ahora, mis ojos ya no le agreguen tantas pesas al esfuerzo de trabajar.

martes, 7 de enero de 2025

A. S.

            Ahora entiendo la locura por ella, por qué te deja "pedaleando en el aire": para imitar lo que le hacen los libros que lee.

            Una simple intervención, ella es la irrupción en persona: siempre aparece inoportuna, su propia belleza la hace impropia de su simpatía, de su interés, de su aparente vulnerabilidad.

            ¿Quién es más fuerte: la que no le hace daño nada o la que se nota que le duele y sin embargo la ves pasar, sonreír, dividirte?

            Por fuera de todo estatuto, lejana a toda prevención, impasible a los pronósticos, ella aparece, sonríe, saluda y se va.

jueves, 14 de noviembre de 2024

Adoración al Counter

                    VOLVIÓ TRAIN WACHO


            Ese es mi mood. A veces me pinta volver a pelotudear, cada tanto se reinvienta mi amor por el counter, lo que hizo que me lo tatúe y no me arrepienta.

            El counter se merece el honor de no manguear tu atención en una época en la que todos se cagan a piñas por ser mirados. Un juego que ofrece la paz de poder ausentarse y volver a descubrirlo, en oposición al pensar todo lo que te estás perdiendo, que es lo que pasa con lo demás. Porque en una época repleta de pases de batalla, dodne los juegos pretenden pagarte un sueldo de esclavitud para que juegues tres horas por día para así alcanzar ese skin gratis súper legendario (el decimotercero de ese tipo que regalan en el año, y que cuando lo tengas no lo vas a sentir tan especial porque otros también lo tienen), el counter no te pide nada: apenas te regala una gilada por semana, que la alcanzás con una hora de juego repartida en cualquiera de los siete días, y listo.

            ¿Querés jugar? Joya, jugá. ¿No querés? ESTÁ PER FEC TO. No juegues si no querés hermano, no va a pasar nada.

            El counter no tiene 20 años de antigüedad en vano: es, definitivamente, el único juego multijugador de los mayoritarios que se comporta como adulto, y da a sus usuarios la noción de sujeto. "Your character doesn't get better: YOU get better".

            Es fascinante cómo la mayoría vocal pide a gritos que el counter siga el ritmo de actualizaciones de todos los demás juegos, esperando que, como los demás, el juego les dé una excusa perfecta para abducirse de su existencia seis horas por día. Pretender eso es pretender ir en contra de la propia esencia de este, el único juego asemejado a los deportes tradicionales: CS2 te pone de frente con la angustiosa limitación, la crudísima verdad de que sos una poronga jugando al jueguito, pero es el único que te dice que está perfecto que así sea. 

            Está en cada uno querer escucharlo.

La habitación de al lado

          Ella vió la señal que habían pactado para cuando pase, y la entendió al instante.  Había quedado con su amiga en que, cuando se ...